Una obra que transmite calma, equilibrio y contemplación. La figura de Buda aparece en profunda meditación, rodeada por un halo dorado que simboliza la iluminación y la expansión espiritual. La flor de loto rosa sobre la que descansa representa pureza y renacimiento. Los detalles dorados y la piedra rosa sobre el tercer ojo que acompañan la composición aportan brillo y profundidad a la obra, creando un conjunto armónico que invita al silencio y a la serenidad.
Ideal para espacios de meditación, yoga o para aportar un clima de paz a cualquier hogar. La última imagen es ilustrativa y muestra cómo la obra puede integrarse en algún espacio ideal de una casa. Medida real de la pieza: 20 x 30 cm.
Técnica: Pintura sobre bastidor con apliques de strass y piedra rosa
Medida: 20 x 30
Profundidad: 2 cm
Año: 2024
Obra pintada a mano
Laterales pintados - Lista para colgar - Sin marco